Alejandra Luengo
Inicio/Blog/Personas enfermas de cáncer que dan la vuelta a la tortilla

Personas enfermas de cáncer que dan la vuelta a la tortilla

En mi trayectoria personal y profesional tengo o he tenido cerca a distintas personas enfermas de cáncer. Algunas por amistad, otras, principalmente mujeres, aunque también hombres, que han buscado apoyo en la psicoterapia individual o grupal para af...

En mi trayectoria personal y profesional tengo o he tenido cerca a distintas personas enfermas de cáncer. Algunas por amistad, otras, principalmente mujeres, aunque también hombres, que han buscado apoyo en la psicoterapia individual o grupal para afrontar y vivir con la enfermedad, o familiares de personas enfermas de cáncer que requerían orientación para acompañarlas, o necesitaban elaborar la pérdida ante el fallecimiento.

Al hilo de todas esas personas enfermas de cáncer hace unos días un amigo me envió este corto del que oí hablar hace tiempo pero definitivamente no visualicé hasta ahora, y como en su momento me pareció una idea de un corto esperanzador. Por ese motivo lo queremos compartir en el blog para las personas enfermas de cáncer y aquellas que no lo están, ya que no deja de plasmar actitudes vitales que no deberíamos dejar de lado ante las diferentes circunstancias adversas que la vida nos puede deparar.

El corto solidario,  ya que sus beneficios van integros a la lucha contra el cáncer de mama,  lo dirigió y escribió Paco León a finales del 2013 y ya cuenta con más de tres millones de visitas. Se denomina La vuelta a la tortilla, y de lo que habla es de un aspecto que resulta esencial, ya que quizás lo mas importante es que la enfermedad no vence por matarte, sino por generarte miedo a vivir, donde la persona va renunciando a aquellos aspectos de su vida cotidianos, o que le generan ilusión para evitar un sufrimiento mayor.

¿Cómo se puede dar la vuelta ante una enfermedad como el cáncer?

Hay tantos tipos de cáncer como partes en nuestro cuerpo, aunque unos más agresivos y letales que otros, pero escuchar la palabra cáncer asusta y generalmente da mucho miedo. Supone una lucha donde la persona siente que pierde; desde primeramente los aspectos físicos, a los sociales, laborales, emocionales o incluso espirituales, y donde la amenaza de la muerte está constantemente presente.

Pero las personas enfermas de cáncer no son enfermas, es decir su identidad no la tiene que construir la enfermedad. Pueden ser capaces de mirar más allá del cáncer con una nueva perspectiva de su cuerpo, de su identidad, de su vida, de sus relaciones, etc. En absoluto hablo de tener que albergar por obligación una actitud positiva ante lo que les ha sucedido, sino de no dejarse arrastrar, aunque tenga que haber, y es lo saludable, momentos de ira, malestar, tristeza, cansancio, impotencia, inseguridad, etc.

He conocido a distintas personas enfermas de cáncer que finalmente fallecieron, pero lo mas importante es que pudieron afrontar su enfermedad sin negarla, pero no dejándose vencer por ella y siguieron realizando sus actividades. Personas enfermas de cáncer que estudian, que se enamoran, que ríen, lloran, trabajan, hacen deporte, participan con sus familias en los distintos eventos, que hacen el amor, que ven a los de alrededor crecer, que cuidan, que pintan, que caminan, que abrazan a sus hijos, que se escucha y se aprenden a querer y a valorar qué aspectos son los más importantes y aquellos que hay que dejar fluir sin engancharse. Como me decía una mujer un día tras haber ganado la batalla de la enfermedad durante tres años: «He aprendido a relativizar todo mucho, y veo a mi alrededor mucha gente que se acaba molestado o enfadando por cosas mínimas…Yo ahora no estoy para eso, tengo una segunda oportunidad y no la voy a desperdiciar con mal rollo..me han quedado secuelas tras la quimio y hay muchas cosas que no puedo volver a hacer, pero me puedo levantar todas las mañanas y con eso me siento ganadora». Todo ello frecuentemente con una importante lucha interna de no tirar la toalla y darse el derecho de enfadarse, frustrarse, maldecir o llorar, de pedir ayuda, fuerza y apoyo afectivo o profesional, de mostrar su vulnerabilidad sin identificarse como débiles. Todo eso es parte de su proceso; de dar la vuelta a la tortilla, sabiendo y no olvidando que antes que enferma eres persona.

www.alejandraluengo.es/

Artículos relacionados

Familia

Abuelos, valores y dedicación

La figura de los abuelos es imprescindible en nuestra sociedad. La Federación de Familias Numerosas de Euskadi, Hirukide, ha publicado hace unas semanas un vídeo en homenaje a los abuelos/as, en el que destaca y muestra que su figura es clave dentro ...

Familia

Taller Familia: Octubre 2016

¿Podemos divertirnos con nuestros hijos o todo son obligaciones y exigencias? El pasado 28 de octubre experimentamos y aprendimos que no sólo se puede, sino que se tendría que poder hacerlo.

Familia

La chica danesa, ¿qué se esconde detrás de la película?

La chica danesa, una historia de amor que esconde algo más La chica danesa es una película que se estrenó hace unos meses y que relata la historia de Einar Wegener, pintor danés de paisajes, casado con una artista y que fue sintiendo una lucha de ide...

Familia

Yihadismo, fanatismo que mata sin razón

Tras los hechos acontecidos ayer en París del atentado cometido en el semanario satírico Charlie Hebdo éste va a ser nuestro primer artículo del año, ya que desde Alejandra Luengo, somos personas antes que profesionales, y por tanto lo sucedido ayer ...