Terapia de Familia
Las familias evolucionan y pasan por una serie de crisis que las desestabilizan. Puede ser la llegada de un hijo, el momento de la adolescencia, el desempleo, la ruptura de la pareja, adicciones, la vejez o la pérdida de un familiar.
La familia como sistema vivo
Cuando esas crisis suceden, la propia familia suele tratar de volver a un equilibrio. Pero hay muchas situaciones donde no lo consigue y por sí sola no encuentra las herramientas para solucionarlas, por lo que parece haber llegado a un callejón sin salida.
La terapia familiar trata de abordar la situación de la familia no como un hecho aislado, sino como un equipo donde todos están conectados y se influyen y afectan mutuamente. De esta forma, todos pueden participar de manera constructiva en la solución.
En la terapia familiar no se trabaja desde la culpa, sino desde la responsabilidad compartida de todos los participantes, teniendo siempre como centro las necesidades individuales de cada uno para poder mantener relaciones mucho más sanas dentro de la familia.

Dinámicas frecuentes en familias que buscan cambiar
Suelen ser patrones recurrentes que encontramos en muchas familias que buscan cambiar su forma de relacionarse:
Problemas en la comunicación y falta de entendimiento.
Comportamientos que alteran significativamente el clima familiar.
Conflictos continuos y rivalidades entre miembros.
Ausencia de límites o, por el contrario, normas excesivamente rígidas.
Dificultades para vincularse afectivamente.
Patrones de sobreprotección.
¿Hablamos sobre vuestra familia?
Cuéntame qué está ocurriendo y buscamos el espacio más adecuado para acompañaros.
Contactar